Apagué la ciudad, la noche y el cigarro
me reconcilié con el papel, de liar, por supuesto
el techo seguía vacío
solo cubierto de una cal blanca repleta de grietas
que cambiaban de sentido en cada pestañeo
como el tiempo cambia de lugar en cada hábito.
me reconcilié con el papel, de liar, por supuesto
el techo seguía vacío
solo cubierto de una cal blanca repleta de grietas
que cambiaban de sentido en cada pestañeo
como el tiempo cambia de lugar en cada hábito.
respiré
me dije que no me soportaba más
eso sí
muy despacio y al oído
como se dicen todas las palabras de madrugada.
me dije que no me soportaba más
eso sí
muy despacio y al oído
como se dicen todas las palabras de madrugada.
apagué la ciudad, la noche y el cigarro
y se encendieron mis gritos
me dibuje en una grieta del techo
y me apagué en la noche
y se encendieron mis gritos
me dibuje en una grieta del techo
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