triste, como en una balada
las sombras decían su nombre,
pero nadie podía escuchar la aurora.
huir
huir
huir
la verdad es solo un juego,
nadie puede ver la lluvia
sobre los tejados
los relojes no marcan la hora de irse,
no hay ningún lugar a donde ir
me gustaría que fuera
una habitación ultravioleta que nunca habitaras
no hay ningún lugar a donde ir
me gustaría que fuera
una habitación ultravioleta que nunca habitaras
ya no queda nada
volver
volver
volver
a un cuerpo deshabitado,
que se esconde en los pliegues
de la niebla
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