Él es de palabras inquietas
que guarda bajo el arco de su lengua.
Él esconde en sus manos el arte,
y en su mirada un brillo que nunca llamaría alma.
Él se esconde, a veces, en otros nombres
y de su garganta emergen las líneas
que dibujan en el aire el infinito.
Detiene el silencio con sus dedos,
y lo mezcla con tinta oscura.
Detiene el silencio con sus dedos,
y lo mezcla con tinta oscura.
Él no dibuja realidades,
