miércoles, noviembre 18



Tarde o temprano
mataré a tus cigüeñas
y te besaré los pies
después la niebla
nos hará pedazos

tengo frío
mi cuerpo es un terremoto
deja que me quite los huesos
para estar más cómoda

pregúntame por qué
siempre a la misma hora
muero en la cocina

pregúntame
por el equilibrio de mis piernas
cuando me tumbo

pregúntame
por qué me quedo quieta
solo
cuando me sumerjo
en el canal de tu espalda

joder
lo digo en serio
mataré a tus cigüeñas
porque prefiero mi cuerpo lleno de vacíos
que llenarlo de sus plumas manchadas

pregúntame ahora
si vuelvo o vuelo

o por qué me gusta dibujar en los espejos
líneas en mi boca

pregúntame
por qué me da por reír
cuando tengo miedo

pregúntame
por cómo respiro universos
cuando me da por perseguirte

pero deja ya
de sujetar las madrugadas
amenazando con arrojarlas
contra mi cuerpo

y de sujetar las despedidas
tras la puerta donde antes
solía colgar mis horas tristes

deja ya
de arrastrar los cadáveres
de nuestras sombras

o acabaré matando a nuestras cigüeñas



viernes, noviembre 13

Estoy intentando llorar



Estoy intentando llorar
pero ya no sé hacerlo

soy la estatua hecha de mierda y de cobre
que nadie mira a pesar de estar
en el centro de esta plaza hastía

a veces

algún viejo me tira migajas
confundiéndome con sus palomas
y yo me las como
para que nunca se marche

estoy realmente loca
me acuerdo de Safo

intento arrancarme la cara
para ver si es cierto
que debajo no hay nada

los huecos de mi cuerpo
están llamando a la puerta

he cavado las dunas
de ese desierto mío
y me he enterrado
en arenas que gritaba
que eran movedizas
aunque no me tragaban

solo para ver
si alguien venía

yo soy la que pega al espejo
y luego le besa preocupada
y le pregunta quién y por qué
le han hecho daño
y le juro que seré capaz
de recomponerlo
mientras
piso con fuerza sus trozos
descalza

pero nunca sangro

me olvidé de llamarme la otra noche
y de dormir pensando en ti
perdona
nunca me acuerdo
de todas esas reglas románticas
que se dedican a devorarnos
mientras te pido que me pases la sal

perdona
si no me levanto
me costó mucho tiempo y esfuerzo
clavarme a este suelo
de mármol gris
para hacerme la mártir
para gritar ¡por qué a mí!
en las mañanas de te quieros imposibles

todavía no puedo llorar

me fumo el porro de después
para quitarme todos esos antes forzados

aunque me gusta ponerte los pelos de punta
para poder clavártelos en tus
“yo lo haría por ti” o
“si me quisieras no…”

perdona
tengo que irme
he quedado en una hora
para clavarme los dientes en los ojos
porque mi mejor beso
siempre y solo

es para mí