La ciudad duerme.
Mientras el cielo naranja dibuja
las lineas de los cuerpos
y el amanecer juega a ser
muerte y alma.
Estoy sentada en un autobús
mientras la carretera marca los destinos.
Mientras el cielo naranja dibuja
las lineas de los cuerpos
y el amanecer juega a ser
muerte y alma.
Estoy sentada en un autobús
mientras la carretera marca los destinos.
Amarillo.
Ahora el cielo es amarillo
y mis dedos se entretienen sutiles en el aire.
Dibujo caminos distintos.
Las nubes nos buscan y estoy muy cansada.
Quizá les deje tenerme
solo
si me prometen lluvia.
Quizá les deje tenerme
solo
si me prometen lluvia.
