domingo, agosto 24

Labios y manos

se volvieron contra mí los labios y las manos
cuando
murieron los escalofríos en tu espalda,

creo que yo también he muerto,
pero nunca estoy segura.

en ese caso

mis labios son para las polillas, 
los insectos violetas que buscan en los pliegues de las casas
un escondite.

mis manos son para las nubes
las huellas de los huesos que fingen ser bonitas pero
solo llueven

de verdad

creo que he muerto
mírame
camuflarme en las paredes intentando ser el polvo
que respira en mi cuerpo


miércoles, agosto 20

Me marché

Me pidió que no me marchara
y yo me puse a torcer las rectas
a trazar pasadizos
y besarle la niebla

mientras los perros nos miraban,
las sabanas nos ahogaban
y el aire artificial brotaba helado.

me pidió que no me marchara
pero eso era imposible


lunes, agosto 18

Apagué la ciudad, la noche y el cigarro

Apagué la ciudad, la noche y el cigarro
me reconcilié con el papel, de liar, por supuesto

el techo seguía vacío
solo cubierto de una cal blanca repleta de grietas
que cambiaban de sentido en cada pestañeo

como el tiempo cambia de lugar en cada hábito.

respiré
me dije que no me soportaba más
eso sí
muy despacio y al oído
como se dicen todas las palabras de madrugada.

apagué la ciudad, la noche y el cigarro
y se encendieron mis gritos
me dibuje en una grieta del techo

y me apagué en la noche