Me pidió que no me marchara
y yo me puse a torcer las rectas
a trazar pasadizos
y besarle la niebla
mientras los perros nos miraban,
las sabanas nos ahogaban
y el aire artificial brotaba helado.
y yo me puse a torcer las rectas
a trazar pasadizos
y besarle la niebla
mientras los perros nos miraban,
las sabanas nos ahogaban
y el aire artificial brotaba helado.
me pidió que no me marchara
pero eso era imposible
pero eso era imposible
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