jueves, noviembre 27

Viajes

La ciudad duerme.
Mientras el cielo naranja dibuja
las lineas de los cuerpos
y el amanecer juega a ser
muerte y alma.


Estoy sentada en un autobús
mientras la carretera marca los destinos.


Amarillo.
Ahora el cielo es amarillo
y mis dedos se entretienen sutiles en el aire.
Dibujo caminos distintos.


Las nubes nos buscan y estoy muy cansada.
Quizá les deje tenerme
solo
si me prometen lluvia.

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